Maratón Sevilla 2011

Voy a basar mi crónica maratoniana en la distinción de dos aspectos: todo lo que envolvió el maratón y el maratón sensu stricto.

Empiezo por la parte buena, la magnífica envoltura del maratón. Dicen que el sol es la única fuente de vida, pero ¿qué sería de nuestra vida sin amistad, comunicación, compartir, sentimientos profundos, nuestro terremoto mental, etc.? Para mí ha supuesto incorporar las aventuras, los avatares, las opiniones y los argumentos de Rosae, Zania, Pepe, Miguel, Mariano, Paco, Diego, Manuel y su familia. Expreso mi gratitud y alabanzas hacia estas grandes personas.

Por otro lado, el maratón puro y duro me resultó un precipicio que salté más bien con el poder del cerebro, alentado por el buen hacer de Zania y Rosa, que por mi aptitud física. Todo fue mucho más fácil entre estas dos mujeres. Zania rodó conmigo en la primera mitad; y Rosae en la segunda, ofreciéndome la técnica de las burbujas de luz para paliar los dolores y distrayéndome para ausentarme del mero hecho de correr con preguntas como ¿quién fue Blas Infante (calle por la que circuló el tráfico atlético)?. Mis piernas no me lanzaron mensajes positivos, no fueron en sintonía con mi mente, ¿cuál fue la causa? entrenamiento sin rigor, modus operandi inapropiado, partir con dolencias o ¡es que mi cuerpo no soporta extremos!.